El artículo presenta 4 prácticas clave de ingeniería para diseñar presas de relave y agua, mitigar riesgos de falla y cumplir el GISTM.
Las presas de relave y agua son estructuras geotécnicas de alto riesgo cuyo desempeño depende, en gran medida, de las decisiones adoptadas durante su diseño. de las fallas de presas de relave revisadas por Morgenstern (2018), la caracterización inadecuada de las condiciones de fundación fue un factor contribuyente en cerca del 40% de los casos de fallas de presas de relaves, lo que demuestra que las causas raíz suelen originarse en el diseño —caracterización geotécnica insuficiente, criterios de estabilidad mal aplicados o control inadecuado de cambios— más que en fallas de construcción. Como respuesta, la industria ha fortalecido sus exigencias de investigación geotécnica, revisión técnica independiente y trazabilidad documental del diseño. Para los ingenieros responsables del diseño de presas de relave, estas lecciones ofrecen una hoja de ruta concreta. Este artículo presenta cuatro prácticas de ingeniería que hoy distinguen a los diseños más robustos y auditables.
Planificación integrada y gestión del riesgo desde la concepción del proyecto
La Parte 3 de la Guía de Buenas Prácticas de Gestión de Relaves del ICMM subraya que el desempeño de una presa de relave se decide, en gran parte, antes de que exista un diseño ejecutable. La fase de Concepción del Proyecto integra la planificación minera, el balance de agua del sitio y la caracterización geotécnica, geológica y sísmica del emplazamiento para desarrollar y comparar alternativas mediante un análisis multicriterio. El ICMM recomienda iniciar la identificación de modos de falla potenciales (FMEA- Failure Mode and Effects Analysis) mediante un Análisis de Problemas Potenciales desde esta etapa, evaluando la incertidumbre en los modelos de sitio antes de comprometer una alternativa. Esta integración temprana entre ingeniería, agua y planificación minera reduce la probabilidad de que decisiones aisladas de costo comprometan la estabilidad de largo plazo de la instalación.
Del enfoque prescriptivo al diseño informado por el riesgo
El ICMM describe una jerarquía de enfoques de diseño: prescriptivo, precautorio, basado en desempeño y, como marco superior, informado por el riesgo. El enfoque prescriptivo, centrado en un Factor de Seguridad (FoS) único, tiene un atractivo aparente pero limitaciones importantes: depende de la calidad de la caracterización geotécnica, no captura fallas frágiles ni deformaciones sísmicas complejas, y puede generar una falsa sensación de certeza. La Guía recomienda que los equipos de diseño avancen hacia enfoques precautorios, que incorporan el Método Observacional para validar supuestos durante la construcción, y hacia el diseño basado en desempeño, con objetivos medibles a lo largo de la operación y el cierre. Para los ingenieros de diseño, esto implica documentar explícitamente qué enfoque se aplica y por qué, en lugar de asumir que un FoS aceptable es sinónimo de seguridad.
El Design Basis Report y el control formal de cambios
Todo criterio de diseño, hipótesis geotécnica y supuesto de carga debe quedar documentado en el Design Basis Report (DBR), que el ICMM identifica como el instrumento central para mantener la trazabilidad del diseño a lo largo del ciclo de vida. Cuando las condiciones geotécnicas, hidrológicas u operativas se desvían de lo previsto en el DBR, la Guía exige que el Engineer of Record (EOR) evalúe formalmente el cambio antes de su implementación, dentro de un sistema de gestión de cambios integrado a la operación. Esta disciplina documental, reforzada por el Construction Records Report durante la construcción, evita que modificaciones no evaluadas se acumulen silenciosamente y terminen comprometiendo los supuestos originales del diseño.
Verificación independiente e instrumentación como retroalimentación al diseño
El ICMM enfatiza que ningún enfoque de diseño elimina por sí solo el riesgo residual: este debe gestionarse hasta un nivel ALARP (tan bajo como razonablemente practicable) mediante revisión técnica independiente. El Engineer of Record (EoR) y el Independent Tailings Review Board (ITRB) contrastan los análisis de estabilidad y los criterios de diseño frente a un juicio experto externo, mientras que el plan de vigilancia —piezómetros, inclinómetros y monitoreo satelital— se integra al Manual de Operación, Mantenimiento y Vigilancia (OMS) para validar en terreno los supuestos del DBR. Cuando esta instrumentación se traduce en Planes de Acción ante Alertas Tempranas (TARP), los equipos de ingeniería logran actualizar el diseño de forma proactiva, cerrando el ciclo entre la ingeniería conceptual y el desempeño real de la instalación.
Conclusión
El diseño de presas de relave y agua exige mucho más que el cumplimiento de un factor de seguridad: requiere una caracterización geotécnica robusta, control formal de cambios respecto al diseño base, verificación técnica independiente y una instrumentación que retroalimente activamente las hipótesis de diseño. Los estándares internacionales —GISTM, boletines de ICOLD y guías de dirección de proyectos como el PMBOK— ofrecen hoy un marco claro para estas prácticas. El desafío para los equipos de diseño es incorporarlas de manera sistemática en cada fase del ciclo de ingeniería, de modo que las lecciones de la industria se traduzcan en instalaciones más seguras y predecibles a lo largo de su vida útil.
Referencias
- ICMM, UNEP & Principles for Responsible Investment. (2020). Global Industry Standard on Tailings Management (GISTM). Global Tailings Review. Recuperado de https://globaltailingsreview.org
- ICMM. (2025). Tailings Management: Good Practice Guide (Part 3: Implementation of Good Engineering Practices for Tailings Management). International Council on Mining and Metals. Recuperado de https://www.icmm.com/tailings-management
- Independent Project Analysis. (2023). Capital Project Value Improving Practices. IPA Institute. Recuperado de https://www.ipaglobal.com
- Islam, K. & Murakami, S. (2021). Global-scale impact analysis of mine tailings dam failures: 1915–2020. Global Environmental Change, 70, 102361. https://doi.org/10.1016/j.gloenvcha.2021.102361


